Angustia.
Explorar libremente los sentidos para reconocerlos luego de una vida, es enfrentarse al monstruo que dormitaba escondido en la sombra de mi personalidad. Revivir angustias y palpitaciones incontrolables que te someten e inmovilizan incluso la respiración resulta ser, en perspectiva, un flagelo torturador que golpea y en su consistencia nubla la vista y atora la garganta.
Enfrentar los miedos enterrados que vuelven con más fuerza te estremece las rodillas, te remueve tu consciencia que creías grande y poderosa, te desnuda en el ser humano inseguro y temeroso que siempre has sido, te restriega en la cara el temor al fracaso y a la humillación. La derrota constante no te deja levantar los ojos y ver ese mundo con otra mirada. Solo funciona el miedo y la angustia. Solo existes. Solo.
domingo, febrero 02, 2020
Suscribirse a:
Entradas (Atom)